<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002</id><updated>2011-11-22T18:36:37.804+01:00</updated><title type='text'>La Fragata Portuguesa</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002.post-6886702347254638560</id><published>2011-11-22T18:36:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T18:36:37.811+01:00</updated><title type='text'>- el mundo termina en la cebra -</title><content type='html'>&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Hay veces de silencio: la calle calla y los muros enmudecen, y los pensamientos atruenan entonces, aunque casi nadie queda despierto para pensarlos. Quizá esa es la razón de la siesta: huir de la opresión de las horas que le sobran al día, meciéndose uno en sueños amables.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;La siesta en el callejón es inmensa y de plomo, pero Libio no quiere dormirla. Nunca ha querido, porque en su breve día de hallazgos faltan las horas, y solo la dormiría para continuar un sueño que la mañana zanjó demasiado pronto. Prefiere escabullirse y jugar en el mundo.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Y el mundo termina en la cebra. Su mundo, claro está; de sobra sabe que más allá hay otro, hecho de calles de nube, árboles de piedra y coches de trapo, pero no lo anhela, o no quiere anhelarlo. Con el territorio del callejón y los millones de ideas en la forja incansable de su imaginación vive satisfecho Libio, vuestro pequeño Libio, el hijo del titiritero.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OAmrNu3nOJY/TsvdGhD-LuI/AAAAAAAAAPk/4A8aEgJjoRY/s1600/zebra.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-OAmrNu3nOJY/TsvdGhD-LuI/AAAAAAAAAPk/4A8aEgJjoRY/s1600/zebra.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Madre Cuerda solo le permite moverse por el callejón, y allí dentro es libre Libio de jugar sin reservas. Puede salir hasta el paso de cebra donde comienza el callejón, pero ni un paso más. Ese es el trato entre Madre Cuerda y el niño, y él lo respeta escrupulosamente. Por eso ha imaginado una solemne cebra que se yergue a la salida del pasadizo, a la que se trepan las rayas desde el suelo y que es, en realidad, la frontera de su mundo. Y en el lenguaje de los pensamientos de Libio, que no es siempre fácil de entender, cabalgar la cebra o montar a sus lomos significa venir del mundo que está más allá, el de las calles de trapo, árboles de nube y coches de piedra.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Son jinetes de la cebra, por ejemplo, los clientes de los tres establecimientos del callejón, incluida la tienda de marionetas que al fondo cierra el pasadizo, donde viven Libio y su madre Cuerda. Y es un destacado centauro de cebra el señor cartero, que puntualmente trae noticias de Padre Viaje, y en su carricoche cebruno se lleva los cajones de marionetas que Madre Cuerda prepara para que Padre Viaje pueda continuar su interminada gira artística por los países y las ciudades.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;A alguien quizá parecería, contado así, que el mundo de Libio es irreal y pequeño, apenas tres paredes altísimas con sus tres comercios y algunas salidas de humos, una maraña-telaraña de cuerdas de tender desguarnecidas allá arriba, siestas espesas y silenciosas, y solo cien toneladas de imaginación del hijo de un titiritero para evadirse de una prisión así pensada. ¡Nada más equivocado! Su mundo termina en la cebra, cierto, pero continúa dentro de él, hacia profundidades secretas y laberínticas, que lejos de ser una cárcel son un mundo más vasto y abundante que el del otro lado de la cebra, ese de calles de piedra, árboles de trapo y coches de nube.&lt;/div&gt;&lt;br style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px;" /&gt;&lt;div style="background-color: white; font-family: Verdana; font-size: 13px; margin-bottom: 0px; margin-top: 0px;"&gt;Los jinetes que entran al callejón pueden creer que son libres y viven el mundo real, pero si lo pensaran se sabrían más encarcelados que el pequeño Libio, cuyo mundo es de cierto inmenso y muy real, por más que en apariencia termine donde impasible se alza una cebra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30652002-6886702347254638560?l=fragataportuguesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/6886702347254638560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/6886702347254638560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/2011/11/el-mundo-termina-en-la-cebra.html' title='- el mundo termina en la cebra -'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OAmrNu3nOJY/TsvdGhD-LuI/AAAAAAAAAPk/4A8aEgJjoRY/s72-c/zebra.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002.post-7625480909546015755</id><published>2010-09-02T11:23:00.001+02:00</published><updated>2010-09-02T11:23:12.780+02:00</updated><title type='text'>- la fragata portuguesa -</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La costa volcánica ya era negra, pedregosa y estéril cuando la colada de lava cayó sobre el faro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;La lengua de magma se hendió bífida, cercó la torre y le abrasó el basamento. Calcinó suelos, esperanzas y a los padres y hermanos de Namib, que contaba entonces doce años. La hija del farero no sintió nada, no se aceleró su pulso ni le fugó color del rostro cuando abrió la ventana al despertar y contempló la costa fuliginosa y aún humeante. No tuvo que enterrar a los suyos; la ceniza que los había sepultado se enfrió con la marea alta y los encastró en una tumba de roca volcánica.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En aquella costa muerta, Namib aceptó indolente la desaparición de sus familiares con el mismo desinterés con que había visto fracasar todo intento de vida terrestre: huertos, flores, mascotas y hasta pájaros, todo se ajaba y sucumbía. Hasta donde la vista alcanzaba, como dentro de Namib, solo permanecía un pedregal negro, un mar especular que reflejaba el gris metálico del cielo, y aquel faro tiznado donde refugiarse del viento abrasivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En adelante, Namib viviría doce años más en soledad, paseando sobre los guijarros, vigilando el encendido del faro, comiendo pescado y conservas, y leyendo la obra de Linneo en una mala edición ilustrada que encontró. Nunca, en sus doce años de silencio, tuvo Namib un sentimiento, nunca se inmutó o conmovió, nunca experimentó nostalgia ni ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las mareas bajas de comienzo de verano, cuando el siroco tardío soplaba desde el mar, observaba a alguna fragata portuguesa varada en la playa de grano negro, con su vela extendida como implorando salvación, y a la tibieza del mediodía la veía deshacerse en agua como una medusa. Con dificultad y extrañeza comprendía, gracias a Linneo, que la fragata portuguesa no era un animal, sino más bien una colonia de hidroides con vida propia que viajaban en comunidad y se repartían las funciones: unos detectaban presas, otros digerían, los mayores defendían mediante urticantes a la colonia, los últimos llenaban la vela de aire y dirigían la navegación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, con ayuda de los dibujos de Linneo y unas pinzas, Namib desmontaba fríamente una fragata portuguesa: separaba los hidroides y se esforzaba por comprender a aquella pequeña colonia de animales que venían a morir apaciblemente juntos frente a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo de Namib era un faro ceniciento, una costa negra y una persona sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30652002-7625480909546015755?l=fragataportuguesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/7625480909546015755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/7625480909546015755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/2008/08/la-fragata-portuguesa.html' title='- la fragata portuguesa -'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002.post-38059042608313076</id><published>2010-09-02T11:23:00.000+02:00</published><updated>2010-09-02T11:23:00.081+02:00</updated><title type='text'>- cajas, cuevas -</title><content type='html'>&lt;table border="1"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/309/3292/1600/cueva.0.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://photos1.blogger.com/blogger/309/3292/400/cueva.0.jpg" style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Muchos dirán que su fascinación por las &lt;strong&gt;cajas&lt;/strong&gt; era un anhelo freudiano de retorno al útero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto: Antes de ser concebido ya soñaba con &lt;strong&gt;cuevas&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;[Foto: National Geographic]&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30652002-38059042608313076?l=fragataportuguesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/38059042608313076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/38059042608313076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/2007/10/cajas-cuevas.html' title='- cajas, cuevas -'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002.post-6607354965663869506</id><published>2009-10-25T20:26:00.010+01:00</published><updated>2010-09-02T11:44:47.799+02:00</updated><title type='text'>- trépame -</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Este es el árbol sufrido, el que se ha visto salvajemente mutilado enero tras enero, solo para resurgir de sus amputaciones, olímpico, triunfante, impar. Este es el sauce que no solloza, el que no se conduele ni se aflige ni suspira. El sauce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta es Carolina, la que sonríe sin hambre, la propietaria de días largos de lasitud y cortas noches de gana, a cuyo corazón nunca le ha faltado un pedazo, o quizá nunca ha dejado de escasearle. Esta, Carolina, la adolescente tardía que ya se harta de no apartarse nunca junto al camino, la que de siete a nueve no espera junto a la escalera, la que sospecha que en silencio ya darán las diez y las once y las doce de su vida, que no habrá tibia mañana ni le pasearán torbellinos por sus venas, que no dividirá la tarea ni la marea tendrá bajo su celo, ni irá a los zaguanes ni a las plazuelas ni a maldito el sitio a andar y andar. Carolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SuSov55SuCI/AAAAAAAAAPM/cUnmDeMpB0E/s1600-h/sauce-lloron.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SuSov55SuCI/AAAAAAAAAPM/cUnmDeMpB0E/s320/sauce-lloron.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Y Carolina recorre el tronco viejo del sauce con sus dedos que se dirían airosos o huesudos, o hechos para el requinto. Tamborilea la corteza, la tañe, la pulsa sabiendo como dos es dos que no le ganará un sonido. Perdida la perspectiva, anulada y sin saber ya qué hacerle, se para exhausta y contempla de cerca la piel del dios cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces, portento o delirio, tanto da, la visión se le aclara y de a pocos va descifrando, una por una por una, las siete letras que el sauce le muestra en su corteza reseca. Como quien descubre un pez en las vetas del suelo o en la humedad del yeso un dragón, sabe bien Carolina que siempre han estado ahí, o que no están de cierto; ¿pero debería importar, sería menos cardinal el mensaje que el viejo sauce le dicta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe el sauce: &lt;i&gt;Trépame&lt;/i&gt;. Y lee Carolina: &lt;i&gt;Trépame&lt;/i&gt;, en grafía de árbol, con su tilde y su caja alta y leñosa de viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y trepa Carolina, cuyos brazos no ceñirían el tronco ni si dobles fueran, salta y repta y se encumbra como embrujada, trepa, las fuerzas imposibles fraguadas en la raíz del sauce, araña y busca surcos y oquedades, trepa, trepa, sus muslos se tensan y amasan la piel del árbol, espolean el penco de madera sus talones desnudos, se hieren y despellejan, trepa, roza su vientre con el mástil descomunal y en él se rasga las velas, trepa Carolina y alcanza al fin las ramas altas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy arriba y muy dentro, envuelta por los látigos del viejo, puede por fin Carolina escuchar la canción del árbol, y el anciano puede llorarle al fin sus lástimas. Le murmura el sauce los secretos de los árboles, lo que barruntan y no revelan jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saben ellos, los árboles, o al menos sabe este sauce abuelo todo lo que en el mundo pudo haber sido. Es el sabio del condicional compuesto y del pretérito anterior. En cada resolución donde algo se ganó y tanto se perdió, el árbol distingue qué pudo haberse obtenido y qué no se habría malgastado de haber tomado la otra opción. Como sus ramas se bifurcan, así su inteligencia conoce cómo los caminos se separan y divergen, y adónde conducen, y en qué hojas vivas o tocones muertos concluyen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina conversa largo con el sauce. Él desahoga su congoja agitando sus varas y suspirándolas, y ella aprende el pasado que no es suyo porque no fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando desciende, Carolina derrama jugo de árbol y destila resina, sus vestidos son harapos y trae el cuerpo lacerado y trazado de llagas. Lo que el árbol fecundó en ella tardará en sanar, gestarse y aflorar. El sauce le infundió savia, la infundió sabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En adelante, no tendrá quizá más hambre su sonrisa ni será menos mustia su perspectiva. Otros tendremos risueños los días y daremos pasos indolentes y hablaremos de fugas de islas. Pero tomaremos el desvío del ignorante y no sabremos jamás cuánto pudimos haber saboreado. Carolina, nunca.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt; &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30652002-6607354965663869506?l=fragataportuguesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/6607354965663869506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/6607354965663869506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/2009/10/trepame.html' title='- trépame -'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SuSov55SuCI/AAAAAAAAAPM/cUnmDeMpB0E/s72-c/sauce-lloron.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30652002.post-3313721483977093634</id><published>2008-11-27T00:32:00.009+01:00</published><updated>2010-09-02T11:22:42.337+02:00</updated><title type='text'>- gólem -</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cada mañana, a la luz mortecina de los descansillos, bajabas la escalera del edificio con pasos cargados, tu abrigo de invierno y esa mirada esquiva de tejón adormilado. Tu sombra serraba los peldaños, y yo salía tras de ti, de puntas los pies, desvelada por el hambre de verte, hechizada. Eras viejo y grande y gólem para mis diecisiete años, pero yo te anhelaba, un poco intrigada, un poco enamoriscada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te seguía entonces al metro, arrebujada y arrebolada por el frío, bailando tu sombra pesadota a la luz de las farolas de la madrugada. Y en el vagón me ocultaba de ti tras un periódico o bajo un codo, pequeñuja he sido siempre, pero te observaba.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SS3fIVoS09I/AAAAAAAAANo/zTnblHrYicA/s1600-h/acuarela2.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273116073058816978" src="http://3.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SS3fIVoS09I/AAAAAAAAANo/zTnblHrYicA/s320/acuarela2.jpg" style="cursor: hand; float: right; height: 320px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 290px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y tú, mirada de tejón huidizo, adormilado, gólem, escrutabas entre los viajeros. Tardé en adivinarte qué buscabas, pero al fin lo descubrí: entre los lectores tempraneros, los muchos que cargan sus librotes, localizabas a uno que comenzara la novela en ese instante preciso. Para ello te recorrías el vagón entero, apartando educadamente a la gente, y yo te seguía, tonta, encandilada, surcando los huecos que tu cuerpo osuno dejaba tras de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando lo hallabas, te quedabas inmóvil, quieto quieto como gato que escruta, y tu mirada ya no era de tejón esquivo ni adormilada; era de lagarto y lobo y león. Y cuando el lector abría la cubierta, acariciaba la portada y la portadilla, se acomodaba en el asiento y tomaba aire... ¡cómo brillaban entonces tus ojos de tigre saciado, cómo afloraba tu sonrisa lobuna de depredador! Disfrutabas la ilusión del extraño sumergiéndose en un mundo nuevo, con cien o mil o cien mil páginas por volver para alejarse del vagón atestado y la vida pequeña, como si fueras tú quien aprehendía esas letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esos momentos te quise, y también por tu mirada de tejón, y por tu sombra de diplodocus que serraba la escalera de casa. Por lo viejo y lo grande y lo gólem te quise, y creo que en las huellas de sombra que al marchar dejaste en los peldaños te sigo queriendo, aun hoy que ya no te he de perseguir más.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30652002-3313721483977093634?l=fragataportuguesa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/3313721483977093634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30652002/posts/default/3313721483977093634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fragataportuguesa.blogspot.com/2008/11/golem.html' title='- gólem -'/><author><name>Levtos</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_eFa7bywynkk/SS3fIVoS09I/AAAAAAAAANo/zTnblHrYicA/s72-c/acuarela2.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
